El Ayuntamiento de La Orotava adquirió el antiguo molino de “Josefina”

El Ayuntamiento villero adquirió el antiguo molino de “Josefina” para convertirlo en Centro de Interpretación de la Ruta de los Molinos

El Ayuntamiento de La Orotava ya adquirió el antiguo molino conocido como el de ‘Josefina’ que data de 1514, y que se localiza en esquina entre las calles Nueva y Doctor González García. La firma de la compra se realizó, ante notario, entre el alcalde Francisco Linares y los propietarios del inmueble. Esta adquisición patrimonial ha sido posible gracias a una subvención del área de Cultura, Educación y Unidades Artísticas del Cabildo de Tenerife, de 250.241 euros, a través del Plan de Tradiciones, Costumbres y Cultura Popular.

Linares valora que se haya formalizado esta operación “muy positiva para el municipio, y que permitirá recuperar parte de nuestro legado e historia”. La intención de la institución local es sacar a concurso la redacción del proyecto para la rehabilitación de este espacio que se prevé destinar a Centro de Información e Interpretación Etnográfico sobre la Ruta de Los Molinos de La Orotava. En esta línea, recordar que este municipio norteño nació alrededor de 13 molinos de agua, y este fue uno de ellos. Por ello, se pretende recuperar parte de lo que es la tradicional arquitectura canaria, para acercarlo, de forma didáctica, a los vecinos, a los estudiantes de la Villa para que conozcan mejor su patrimonio, y a las personas que visiten el municipio y se interesen por su historia.

Recordar que el grupo USP elevó en su día al pleno de la corporación municipal esta propuesta de compra del molino, que fue respaldada por unanimidad de todos los grupos municipales. Aunque la idea ya se venía trabajando desde la recreación histórica que realizó hace unos años por parte del Colectivo Cultural La Escalera.

La intención del ayuntamiento es adquirir otros molinos como el que se encuentra a escasos metros del que se adquiere ahora, en la confluencia de las calles Pescote con Doctor González García, el “Molino de Las Cuatro Esquinas” con su singular arco rampante.

Los molinos constituyen un legado único y excepcional en las Islas Canarias no sólo por su amplitud y abundancia de los elementos que alberga, sino también por la diversidad del interés patrimonial que entrañan desde un punto de vista histórico, arquitectónico, antropológico y, sobre todo, etnográfico. En La Orotava, este entramado hidráulico, fue punto de referencia en la creación del espacio urbano de La Orotava, fundada justo después de la Conquista de la Isla y que creció, precisamente, como una franja alargada de sur a norte, siguiendo el cauce de la acequia que alimentaba los molinos. De los trece iniciales existentes, se conservan 10, y de éstos solo dos están en funcionamiento, aunque no movidos por el agua sino por energía eléctrica. Y debido a que son una de las principales señas de identidad de la Villa, fueron declarados Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Etnológico, mediante Decreto 92/2006, de 4 de julio, del Gobierno de Canarias.

El popularmente conocido como “Molino de Josefina”, fue creado en 1514 a instancias de Juan Benítez, y protagonizó, junto a los de las Cuatro esquinas y el de Chano, el significativo cambio de la madera por la argamasa a finales del siglo XVIII. Se trata de un inmueble una planta de altura más una en semisótano y dos dependencias en planta de cubierta, configurado por cuatro crujías edificatorias. La planta de semisótano está ocupada por el antiguo chaboco del molino, espacio funcional del uso industrial al que antaño se destinaba gran parte de la edificación. Curiosamente, se mantiene la estructura, así como los elementos originales propios de este singular espacio, como es el caso de los dos bocines; los dos rodeznos y sendos árboles o ejes, así como una serie de utensilios o piezas metálicas y de madera, relacionadas con el oficio.

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